Un estudio de vulnerabilidad sísmica establece qué tan preparada está una edificación existente para los sismos que exige la norma vigente. La NSR-10 lo regula en el capítulo A.10: compara las fuerzas y las derivas que la estructura debería soportar hoy con su resistencia y su rigidez reales, y expresa el resultado como una fracción de lo que tendría una edificación nueva (A.10.5.1).
¿Cuándo lo exige la NSR-10?
Cuando la edificación se amplía, se modifica su estructura, cambia de uso, se refuerza o se repara después de un sismo (A.10.1.3). El cambio de uso cuenta aunque la obra sea menor: pasar de vivienda a comercio, o a un grupo de uso superior, obliga a evaluar sus efectos ante cargas verticales y, sobre todo, ante sismo (A.10.1.3.2). La norma permite además usar los mismos criterios para diagnosticar cualquier edificación construida antes de su vigencia (A.10.1.3.3).
¿Qué incluye el estudio?
- Información previa: planos y memorias originales, si existen, comparados con lo construido; calidad de la construcción y estado de conservación; fallas locales, deflexiones, corrosión del refuerzo y asentamientos; e historia de sismos, incendios o remodelaciones (A.10.2.1).
- Calificación del sistema estructural: la calidad del diseño y la construcción originales, y el estado actual, se califican como buenos, regulares o malos (A.10.2.2). Esa calificación reduce la resistencia que se le reconoce a la estructura.
- Análisis: un modelo elástico de la estructura y su cimentación con las solicitaciones equivalentes de la norma vigente (A.10.1.4, etapas 4 y 5).
- Índice de sobreesfuerzo: el cociente entre la fuerza que pide la norma y la resistencia efectiva de cada elemento (A.10.4.3.1).
- Índice de flexibilidad: el cociente entre las derivas calculadas y las permitidas por el capítulo A.6 (A.10.4.3.5).
¿Cómo se leen los resultados?
El inverso del índice de sobreesfuerzo general expresa la vulnerabilidad como una fracción de la resistencia de una edificación nueva, y el inverso del índice de flexibilidad, como una fracción de su rigidez (A.10.5.1). Un índice de sobreesfuerzo de 2 significa que la estructura tiene la mitad de la resistencia que la norma exigiría a un edificio nuevo. Con esos índices se decide si hay que reforzar, y dónde.
¿Qué ensayos se hacen?
Núcleos de concreto, esclerometría, ferroscan para ubicar el refuerzo, profundidad de carbonatación y contenido de cloruros. Los ensayos confirman lo que sugiere la inspección visual y alimentan la calificación del estado de la estructura.
¿Qué es un peritaje estructural?
Se suele llamar así a la evaluación técnica de una estructura para establecer su estado o la causa de un daño, con frecuencia para una reclamación, una compra o un proceso judicial. Puede incluir un estudio de vulnerabilidad, pero su pregunta es otra: qué pasó y por qué, más que cuánto le falta a la estructura frente a la norma.
¿Y si el edificio es patrimonio?
Para edificaciones declaradas patrimonio histórico con restricciones severas para alcanzar la seguridad de una edificación nueva, la NSR-10 permite un nivel menor de seguridad sísmica, justificado por el ingeniero, aceptado por el propietario y protocolizado en notaría, excepto en los grupos de uso III y IV (A.10.9.2.5). En esos casos se usan los movimientos de seguridad limitada, con el parámetro Ae de cada municipio (A.10.3), que puede consultar en la herramienta de amenaza sísmica.
Vea el servicio de patología y reforzamiento, la nota sobre edificios existentes y la guía ¿cuándo es peligrosa una fisura?.
Fuente: NSR-10, Título A, capítulo A.10.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un estudio de vulnerabilidad sísmica?
Es la evaluación de una edificación existente frente a los sismos que exige la norma vigente. La NSR-10 lo regula en el capítulo A.10 y expresa el resultado como una fracción de la resistencia y la rigidez de una edificación nueva.
¿Cuándo es obligatorio?
Cuando la edificación se amplía, se modifica su estructura, cambia de uso, se refuerza o se repara después de un sismo (A.10.1.3).
¿Qué significa un índice de sobreesfuerzo mayor que 1?
Que al menos un elemento recibe, con las fuerzas de la norma vigente, más de lo que su resistencia efectiva puede soportar. El inverso del índice general indica qué fracción de la resistencia de un edificio nuevo tiene la estructura (A.10.5.1).





